A los representantes de los medios de comunicación, a los comunitarios y a las autoridades.
La Sociedad Ecológica del Cibao, SOECI, solicita al Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales una inspección urgente de los trabajos de intervención del arroyo Hoya del Caimito, en el tramo ubicado en la avenida José Ramón Fadul, en el sector El Embrujo, Santiago de los Caballeros. Pedimos detener preventivamente las actuaciones que puedan afectar el cauce y su vegetación, mientras se verifican las autorizaciones y se evalúan sus consecuencias ambientales y de seguridad.
Nuestra posición se apoya en un levantamiento técnico preliminar y en una denuncia dirigida a la autoridad ambiental. El proyecto contempla soterrar un tramo del arroyo para construir estacionamientos y un parque infantil. Una obra de esta naturaleza requiere evaluar cómo afectaría el curso del agua, la biodiversidad y la seguridad de las familias.
El levantamiento abarcó aproximadamente cuatrocientos veinte metros lineales y una franja de bosque ribereño de unos doce mil ochocientos metros cuadrados, Allí se registraron peces, aves asociadas al agua y a las riberas, insectos y otros invertebrados, junto con árboles, palmas y bambúes que ofrecen alimento y refugio a la fauna.
Estos hallazgos muestran que el arroyo conserva funciones como hábitat, a pesar de las presiones ambientales que enfrenta. También se reportaron descargas de aguas residuales y acumulación de desechos. La presencia de peces no significa que el agua esté limpia: hacen falta análisis para determinar su calidad e identificar las fuentes de contaminación. Por eso, la recuperación del lugar debe atender las descargas y los residuos, además de proteger el cauce y su entorno.
El soterramiento podría sustituir el lecho natural, reducir la entrada de luz, dificultar el desplazamiento de organismos acuáticos y provocar pérdida de vegetación. La construcción de parqueos también podría aumentar las superficies impermeables y favorecer el arrastre de aceites, grasas y sedimentos hacia el arroyo. Nos preocupa especialmente la seguridad. Cubrir una cañada no garantiza eliminar las inundaciones. La acumulación de ramas, basura y sedimentos puede obstruir las estructuras, reducir su capacidad y favorecer desbordamientos.
El informe es claro sobre sus límites: todavía no contamos con mediciones suficientes del cauce ni del caudal para cuantificar esos riesgos o establecer la seguridad del emplazamiento propuesto. Antes de ubicar juegos infantiles o estacionamientos, deben realizarse estudios topográficos, hidrológicos hidráulicos que evalúen las crecidas, las zonas inundables y los escenarios de obstrucción. En cuanto a los trabajos, nuestra denuncia recoge reportes comunitarios sobre el uso de maquinaria
pesada y la remoción de vegetación. Asimismo, señala que el Ministerio certificó la ausencia de licencia, permiso o evaluación ambiental registrada para la obra. Solicitamos que la autoridad esclarezca públicamente esta situación, verifique los hechos y adopte las medidas que correspondan.
Desde SOECI planteamos acciones concretas:
- Primero, una inspección urgente del Ministerio, con participación del Servicio Nacional de Protección Ambiental y los técnicos necesarios.
- Segundo, conservar el arroyo a cielo abierto y evaluar alternativas al soterramiento, incluida la reubicación o modificación de las instalaciones.
- Tercero, delimitar y proteger las márgenes, conservar los árboles y verificar las áreas inundables antes de autorizar cualquier uso.
- Cuarto, desarrollar un plan de saneamiento y restauración que atienda las aguas residuales, retire los desechos y favorezca la vegetación nativa.
- Finalmente, garantizar información pública y participación comunitaria en la evaluación del proyecto.
Santiago puede recuperar este espacio para la recreación, la observación de aves y la educación ambiental, preservando el arroyo como parte de su paisaje urbano.
La prioridad debe ser una intervención respaldada por estudios, autorizaciones verificables y garantías de seguridad. SOECI reitera su disposición a colaborar con las autoridades y la comunidad para proteger este ecosistema y procurar una solución responsable.
Junta Directiva 2025-2027