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驴Obsesivo yo?

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Todav铆a quedaban aplausos sueltos cuando comenzamos a salir del teatro. Aquella noche de viernes, Karina y yo hab铆amos ido a ver Toc Toc, una comedia francesa que se basa en la interacci贸n entre varios personajes que padecen diversos tipos de trastornos obsesivo-compulsivos.

La obra (2005, Laurent Baffie; adaptaci贸n al espa帽ol de Juli谩n Quintanilla) y la puesta en escena hab铆an estado muy bien. Comentarios de aprobaci贸n mezclados con risas residuales se escuchaban en la procesi贸n hacia la salida. Ya en el carro, Karina pregunta. 鈥 驴Con cu谩l personaje te identificaste m谩s? 驴Cu谩l es tu TOC? 鈥 dijo, con toda inocencia. Qu茅 gancho, pienso. 鈥 驴Yooo? Ninguno 鈥 evad铆.

Como si le hubiera hecho un chiste, rompi贸 a re铆rse. 鈥 驴C贸mo que ninguno? Si a ti te encantan las listas 鈥 logr贸 decir, entre carcajadas. 鈥 Bueno, a veces. Pero de ah铆 a un TOC… 鈥 me defiendo.

Ella sigue riendo. 鈥 Ni siquiera puedes resistirte a hacer una lista con cualquier cosa que te parezca 鈥渋nteresante鈥 鈥 y marc贸 las comillas con dos dedos de cada mano. Yo sigo negando con la cabeza.

鈥 A que si yo te digo que hagas una lista, por ejemplo, de palabras que tienen las cinco vocales, la haces s铆 o s铆 鈥 remach贸, a modo de desaf铆o cari帽oso.

鈥 隆Murci茅lago! 鈥 exclam茅, para seguir la broma. 鈥 驴Ves? 鈥 respondi贸 ella, muerta de risa, se帽al谩ndome con el 铆ndice acusador. 鈥 隆Arquitecto! 隆Orqu铆dea y van tres! 鈥 sigo.

Y sigui贸 carcaje谩ndose, todo el camino a casa.

Y yo lo que hice fue pensar. Dizque obsesivo-compulsivo. S贸lo porque uno haga una lista con palabras como educaci贸n4, universitario5 o escupitajo6.

Vaya ocurrencia7聽. 隆Zafa!

***

Cuando arranc贸 el acuartelamiento8 universalizado9 que nos sumi贸 en las profundidades10 del aburrimiento11 m谩s aut茅ntico12 que pudi茅ramos13聽imaginar, fue natural que recordara las alusiones14 de Karina respecto de mis alegadas pulsaciones15 neur贸ticas16.

Las record茅 porque puedo comprender que muchos de nosotros, ante la contundencia17聽incuestionable18 de estas situaciones19 y de las tribulaciones20 que traen como consecuencia21聽, terminemos desequilibrados22 y refugiados23 en conductas estramb贸ticas para escapar de las preocupaciones24聽.

Maqu铆llelo25聽como usted quiera, y se trata de un trance peliagudo26 y quitasue帽o27聽en grado superlativo28. Y si sumamos que las autoridades29 en ejercicio de sus atribuciones30聽constitucionales31, mandan que hay que pasarlo en cautiverio32, el asunto cobra tintes de surrealismo33.

Es entendible, entonces, que el derrumbamiento34 del mundo como lo conoc铆amos lleve a muchos a obnubilarse35聽, y a buscar sentido 鈥 compulsivamente36 鈥 en ejecutorias37 que no lo tienen.

Nada secundario38, el tema, ni es para subestimarlo39.

Afortunadamente 鈥 aclaro 鈥 ese no es mi caso, pues no soy ni obsesivo ni compulsivo. Para nada. He neutralizado40 todas las trampas neurol贸gicas41, y 鈥 gracias a Dios 鈥 no preciso mecanismos de regulaci贸n42 como amortiguamiento43聽para la ansiedad, ni paso d铆as y noches angusti谩ndome44 m谩s de la cuenta. Nada de eso. No necesito ritos, ni listas. Mucho menos enumeraciones45聽.

Qu茅 va. Ni por equivocaci贸n46.

***

No ser茅 yo quien someta a cuestionamiento47 鈥 y, mucho menos, a enjuiciamiento48聽鈥 a quienes opten por estas manipulaciones49 mentales para sentirse, por alguna misteriosa raz贸n, guarnecidos50 frente a la posibilidad real y concreta de verse cualquier d铆a de estos recibiendo la extremaunci贸n51.

Despu茅s de todo, cada uno cruza el desierto como puede y con lo que tiene a mano. Eso se sabe aqu铆 y en Eslovaquia52.

Adem谩s, 驴cu谩les alternativas hay? 驴Fumarse las alocuciones53 grandilocuentes54 y consuetudinarias55 de representantes institucionales聽56 del sector sanitario, y entretenerse escudri帽谩ndolas57 para alarmarse con cualquier incongruencia58? 驴O canjear el enclaustramiento59 f铆sico por la enga帽osa virtualidad de las telecomunicaciones60, y emponzo帽arse con las argumentaciones61 sin fin de los grupos de WhatsApp? 驴O, peor a煤n, caerle atr谩s a la politiquer铆a62 y a las acusaciones63 que intercambian los pol铆ticos quisqueyanos64, o desilusionarnos65 a煤n m谩s por las pr谩cticas inescrupulosas66 que se vienen denunciando67 a diario?

No digo yo, entonces, que concentrarse en cualquier excentricidad inocente sea mejor que todo eso. Mejor que mortificarse con especulaciones68 enjundiosas69聽emitidas por analistas trocados en quiromantes70 sobre el negro futuro que nos espera si salimos de este t煤nel. Y mucho mejor que permitir que la falta de ocupaciones71 permita que se cuelen alucinaciones72 o cualquier otra se帽al inequ铆voca73 de esquizofrenia74.

No hay que darle oportunidades聽75 a la locura. No, se帽or. Al menos, no a las neuropat铆as76聽mayores, a esas que nos van desdibujando77 hasta extraviarnos en las oscuridades78 de nuestro propio laberinto. Siempre ser谩n preferibles las peque帽as man铆as, pues son incluso divertidas, si hasta para comedias de teatro alcanzan.

Eso, en cualquier caso, es lo que me dicen. Porque yo, de primera mano, no lo s茅. Fui, felizmente, ninguneado79 de esas adulteraciones80 mentales. Para tratar la cuesti贸n, confieso, debo estar auxili谩ndome81 de publicaciones82 y divulgaciones83聽de terceros.

***

驴Cu谩les son, entonces, las actuaciones84 que las personas usan como apaciguamiento85 ante las conturbaciones86 de estos tiempos? Como yo 鈥 lo repito por duod茅cima87 vez 鈥 no puedo hablar por experiencia propia, repart铆 un peque帽o cuestionario88 entre mis allegados. Con mi averiguaci贸n89 buscaba responder lo siguiente: 驴c贸mo se ha defendido la gente de las frustraciones90 durante estas largas semanas de distanciamiento social?

Las respuestas llegaron volando a velocidad supers贸nica91, y con un entusiasmo92聽inesperado. Primer hallazgo: al parecer, estos d铆as la gente est谩 ansiosa de comunicarse93.

En las contestas, debo a帽adir, hubo de todo. Desde lo m谩s convencional y equilibrado94 a lo francamente extravagante. Tambi茅n debo admitir que me desarticul贸聽95聽el desparpajo de algunas respuestas.

A un buen grupo de personas, por ejemplo, les ha cogido con meterse en la cocina y optimizar sus pr谩cticas nutricionales96聽. Algunas, como mi prima Paola, han hecho un repaso exhaustivo97 de su recetario. Otras, versionan el mismo platillo una y otra vez, como mi amiga Blanca, quien ha hecho tantas reformulaciones98聽consecutivas99 de la receta de sus suspiritos que termin贸 revolucion谩ndola100聽.

Otro grupo de personas se ha obsesionado con la limpieza. O con el orden. O con las dos cosas. Muchas reportan haber reubicado101 el contenido de todas sus gavetas y recirculado102 todo su vestuario103聽. Algunas han armado sahumerios104聽para espantar lo malo y atraer lo bueno y, de paso, aromatizar los ambientes. Y otras han buceado concienzudamente105 en sus neveras para eliminar cualquier vestigio de putrefacci贸n106 y lograr la m谩xima depuraci贸n107.

De ese grupo, Liza merece una menci贸n especial. Su obsesi贸n ha sido el blanqueamiento108 absoluto de las juntas de su piso de cer谩mica. De repente, con el confinamiento 鈥 antes no era as铆 鈥 cualquier cosa que no sea un blanco brillante le parece una asquerosidad109聽. Y si una nueva mezcla limpiadora demuestra superioridad110 sobre la anterior, siente una extra帽a euforia111.

Habrase visto cosa tan rara. Le confieso, amigo lector, que he renunciado112
a entenderlo. Hago el esfuerzo de ir figur谩ndome113聽esas im谩genes, y no logro hacerlo. Es como si 鈥 para usar un s铆mil actual 鈥 alguien hubiera inyectado anticuerpos114聽en mi cerebro, inocul谩ndole115聽con lucidez e inmuniz谩ndole116聽contra ritualizaciones117 y numerolog铆as118聽absurdas.

***

Todav铆a queda otro grupo, que es el de quienes han intentado lograr el aquietamiento119 mental con rutinas m谩s o menos funcionales120.

Ah铆 tambi茅n hay de todo. Desde dedicarse a manualidades que son combinaciones de sublimaciones121 e inocuidades122聽, hasta pr谩cticas que son verdaderas curiosidades123聽rayanas en lo rimbombante.

En el primer caso est谩 Josefina, quien ha llenado sus d铆as estampando ilustraciones124聽florales en cuanto envase o botella ha encontrado. Tambi茅n est谩 Jefrey, quien informa que ha dedicado tanto tiempo a la jardiner铆a que ya se siente parte del gremio de los agricultores125.

Otras personas han esquivado126聽sus turbaciones127聽enfoc谩ndose en el amplio espectro de las expresiones del amor f铆sico: chulimameo128 virtual, autoerotismo129聽, o bien sexualismo130 literalmente en acci贸n, seguramente sin intenciones reproductivas131 ni de perpetuaci贸n132 de la especie.

Como dije, hay de todo.

驴Alimentar el intelecto adquiriendo133 nuevas destrezas? Claro que s铆. Idiomas. Yoga. Visualizaciones134 positivas. De todo eso hay.

驴Contrarrestar con ejercicios y sudoraciones135聽el abultamiento136聽abdominal producto de los festines pantagru茅licos137? Desde luego. Mi hermano Christian, por ejemplo, no se ha desvinculado138 de su pod贸metro de pulsera, y no falla con sus 10,000 pasos diarios. El peque帽o detalle es que los da 鈥 para desmayo de su mujer y sus dos hijos 鈥 con circulaciones139 rigurosamente140 confinadas en su apartamento.

As铆 como lo oye.

Pero de todas las rutinas estrafalarias, la de Raquel se lleva la palma. Ha desatado, con su raqueta mosquitera141 una estrategia persecutoria142 para erradicar los zancudos de su casa, llegando a la cifra r茅cord de 115 mosquitos achicharrados en un solo d铆a. Su liturgia incluye colocar acuciosamente143聽los cad谩veres de la jornada en un cuadril谩tero144 perfecto, como si fuera un servicio funerario145聽real, y regodearse con el 茅xito de su expedici贸n. Seguramente, experimenta un extra帽o placer al hacerlo.

***

Mi conclusi贸n es clara. Todas las personas tienen sus ma帽as y se sienten con las
autorizaciones146 para sus utilizaciones147聽como elementos precautorios148 y de adecuaci贸n149聽a las demandas del encierro.

Todas las personas, menos yo, claro. Yo no necesito eso.

Hasta la misma Karina, que se ufana de no tenerlas, lo cual cae en el terreno de las fabulaciones150聽. De hecho, he notado 煤ltimamente que cada vez que en cualquier conversaci贸n casual sale una palabra con cinco vocales, ella no deja de pronunciarse151 para anunci谩rmelo152. Sospecho que ella, como tanta gente, tambi茅n ha estado disuadiendo153聽a su mente de entregarse a elucubraciones154
excesivas, y 鈥 a pesar de sus insinuaciones155 de aquel viernes en la noche 鈥 es ella
la que est谩 tranquiliz谩ndose156聽con la dichosa lista de palabras.

Yo no. Yo no hago eso. Si acaso, me la paso tertuliando157聽con elocuencia158 por Zoom, esperando serenamente el alumbramiento159 de las vacunaciones160.

Voy peso a moriqueta161 que s铆, que Karina est谩 haciendo su lista. Y apuesto un
viaje a Zihuatanejo162 que debe llevar mucho menos de ciento sesenta y dos
palabras.

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