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La gran pausa

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La pregunta lleg贸 como llega casi todo en estos tiempos. Por WhatsApp.
Mi primo Amhed, desde la nocturnidad de su confinamiento en California, se
cuestiona y me cuestiona.
驴El virus nos hace m谩s humanos? 驴Nos hace m谩s gente? 驴Nos vamos a querer
m谩s despu茅s de que esto pase, seremos m谩s compasivos? 驴O esta vaina se olvida al
a帽o?
Mi respuesta, desde la madrugada temprana de mi confinamiento en el Caribe, fue
r谩pida y visceral, como es casi todo en estos tiempos.
Qui茅n sabe, Amhed. Qui茅n sabe.

***

No pude evitar que las preguntas de Amhed se me quedaran pegadas en el cerebelo
como el conc贸n al fondo de la paila. Y segu铆 d谩ndole a la cuesti贸n m谩s vueltas que
un trompo.
Clare贸 el sol, y con 茅l se aclar贸 mi entendimiento, aunque s贸lo para comprender el
tama帽o de mi ignorancia.
De esta pausa universal, es mucho m谩s lo que no sabemos que lo que pretendemos
saber. Aceptar eso, a la vez que mantenemos protegido el don de la esperanza en
nuestro interior, es la gran renuncia. El gran dejar ir.
En el aislamiento 鈥 que, ya s铆 sabemos, no implica necesariamente inactividad 鈥 la
incertidumbre y la ansiedad se nos saben meter en el tu茅tano, y la curiosidad
inherente a nuestra condici贸n humana nos empuja a encontrar respuestas hasta
donde no las hay.
Pareciera 鈥 y digo esto sin el menor asomo de cr铆tica 鈥 que especular es la gran
urgencia en la pausa.

驴C贸mo ser谩 el mundo que nos espera cuando esto pase? 驴Pasar谩? 驴Volver谩 a ser lo
mismo? 驴C贸mo trabajaremos? 驴En qu茅 trabajaremos? 驴C贸mo viviremos?
Preguntas pertinentes donde las hay. Y preguntas que hay que seguir haci茅ndose.
Sin embargo, a煤n en medio de esta realidad terrible, estoy en creer que toca la
dif铆cil aceptaci贸n de que todav铆a no tenemos las respuestas.
Toca observar. Interpretar. Mantener la actitud positiva. Adaptarse.
Y las respuestas, eventualmente, vendr谩n.
Pero no estamos ah铆. Todav铆a no.

***

Frente a todas esas preguntas sin respuesta, toca algo m谩s, amigo lector.
Toca agradecer el lujo de plante谩rselas. S铆, se帽or.
Porque si estas preguntas ocupan tu mente, quiere decir 鈥 en primer lugar 鈥 que
est谩s vivo, lo cual es m谩s de lo que pueden decir las cerca de 200,000 personas que
han fallecido en esta pandemia (muy probablemente, al momento que leas estas
l铆neas, ese n煤mero ser谩 mayor).
Por otro lado, si el fantasma del futuro incierto encuentra espacio en tu mente
durante el encierro, es probablemente porque t煤 y tus seres m谩s queridos est谩n
sanos y sin s铆ntomas de esos que se parecen por igual al COVID-19 y al m谩s
vulgar de los resfriados. De no ser as铆, creo yo, tu ansiedad seguramente fuera
otra.
Adem谩s, si tienes tiempo para preocuparte por el mediano plazo, quiere decir que
tienes techo, comida y ciertas seguridades. Si faltara cualquiera de esas cosas,
estar铆as ocupado en cuestiones mucho m谩s inmediatas.
Igual si formas parte del grupo de personas que 鈥 por trabajo, vocaci贸n o ambos 鈥
est谩n en la primera l铆nea del frente de batalla contra la pandemia, sirviendo en un
centro de salud o proveyendo alg煤n servicio p煤blico esencial. Dudo que en el
epicentro de la pesadilla haya tiempo y espacio para divagaciones existenciales.

Todo esto quiere decir, amigo lector, que si t煤 y yo sentimos aprensi贸n, miedo o
desasosiego frente a las inc贸gnitas del porvenir, somos afortunados.
Vaya tiempos raros que estamos viviendo. Qui茅n lo dir铆a. Pero s铆, la
incertidumbre es un privilegio.

***

Volvamos por un momento 鈥 y conscientes de ser privilegiados 鈥 a las preguntas
del primo Amhed. 驴Seremos mejores? 驴M谩s pacientes, generosos y solidarios?
Aceptando, como ya se ha dicho, que no soy futur贸logo ni nada que se la parezca,
la respuesta sigue siendo la misma. No lo s茅.
Pero, como tengo ojos para ver y o铆dos para o铆r, esto es lo que s铆 creo saber. En lo
que se resuelve el caso y el futuro de las sociedades humanas se define, intuyo que
las preguntas de Amhed se responden individualmente.
En la crisis, algunas personas han optado por el individualismo m谩s rampante y
depredador. Y hay otras que escogieron, con plena conciencia y sentido de
prop贸sito, sacar a pasear a la mejor versi贸n de s铆 mismas.
En el primer grupo de individuos est谩n, por ejemplo, quienes decidieron lucrarse
escandalosamente de las compras p煤blicas. O los due帽os de empresas centenarias
que, a la primera de cambio, soltaron a sus empleados en banda.
En el segundo grupo hay personas como mi amigo Pablo, en quien la crisis ha
tenido el efecto de profundizar a煤n m谩s la vocaci贸n de entrega que, en su
momento, defini贸 su vida. El distanciamiento social no ha impedido que redoble
sus esfuerzos por llevar ayuda material y sanitaria a los m谩s necesitados, y por
proveer orientaci贸n y gu铆a para que no perdamos la perspectiva de lo trascendente
en este tr谩nsito tan dif铆cil para todos.
En ese grupo tambi茅n est谩 mi cu帽ada Sandra, quien ha decidido tomarse el trabajo
de poner por escrito 鈥 y compartir con familiares y amigos 鈥 el fruto de sus
reflexiones matutinas personales. Siete d铆as a la semana, entre siete y ocho de la
ma帽ana, llega un texto sencillo y hermosamente compuesto que comienza con la
cita b铆blica que motiv贸 su oraci贸n. Cada d铆a, Sandra nos regala un testimonio
personal e 铆ntimo, en el que nos muestra 鈥 con much铆sima valent铆a y ninguna
afectaci贸n 鈥 lo mejor de su coraz贸n.

Casos como esos debe haber miles. Individuos que, en medio de la pandemia del
p谩nico, decidieron correr en direcci贸n contraria a la multitud, porque saben que en
el lado opuesto del miedo est谩 el amor. Y, con el amor, alcanzamos la plenitud de
nuestra humanidad.
驴Cu谩l de los dos grupos es m谩s grande, m谩s determinante? Dif铆cil saber la
respuesta correcta. Aunque, tal vez, es la pregunta la que no es correcta.
驴A cu谩l de los dos grupos quiero pertenecer? 驴A cu谩l de ellos me sumo yo, como
individuo?
Ahora estamos hablando. Ah铆 s铆 hay respuesta, y nace de la libertad que tiene cada
uno de nosotros dentro de s铆.

***

La pausa sigue. Y las preguntas sobre el futuro siguen.
En lo que llegan las respuestas, y lidiamos con la aceptaci贸n de que se tomar谩n su
tiempo, alimentemos la esperanza.
Esperanza de la buena. De la que describe V谩clav Havel de la siguiente manera:
鈥淟a esperanza no es lo mismo que el optimismo. No es la convicci贸n de que algo
saldr谩 bien, sino la certeza de que algo tiene sentido, independientemente de c贸mo
resulte.鈥
Nunca mejor dicho. Y nunca m谩s aplicable.

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