Inicio Tiempo Fuera Cr贸nica (no tan) rosa de una boda de verano

Cr贸nica (no tan) rosa de una boda de verano

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Al atardecer del solsticio de verano, en el tope de un farall贸n frente al Atl谩ntico,
tuvieron lugar las bodas de Mar铆a y Toby. La novia, bella hija de santiaguero y
mocana; y el novio, joven gal谩n nativo de las planicies de Michigan; se dieron el
s铆-quiero de cara al mar, acariciados por el alisio c谩lido y juguet贸n.
Los familiares y amigos, convocados de diversos lugares del pa铆s y de los Estados
Unidos, acogieron la invitaci贸n con entusiasmo. Muchos de ellos, especialmente
los que viajaron desde la gran naci贸n del norte, llegaron con varios d铆as de
anticipaci贸n al complejo tur铆stico de la Costa de 脕mbar donde se celebr贸 el
enlace, para disfrutar de varios d铆as de actividades y eventos.

***

La semana de la boda transcurri贸 pl谩cidamente en el enclave playero. Los
americanos que qu茅 bi煤tiful todo, y qu茅 fun, y qu茅 laid back. Y los locales, por
igual.
Y, tras bastidores, los preparativos. Todo perfecto.
Bueno, casi.
Porque alg煤n contratiempo menor hubo, como el que le pas贸 al invitado americano
que decidi贸 apartarse del manual de sobrevivencia en tierras caribe帽as, el cual fue
cuidadosamente elaborado por la familia de la novia y entregado a cada uno de los
miembros de la delegaci贸n gringa. El caso fue que el mentado invitado se atrevi贸
a cruzar una l铆nea peligrosa, y se abroch贸 par de libras de chicharr贸n de cerdo.
Como era de esperar, al ratico se arm贸 el juidero. Suerte hubo que no pas贸 de un
susto.
Y, desde luego, la tensi贸n y los nervios que se van acumulando conforme se acerca
el gran d铆a, tambi茅n hicieron de las suyas.
Una de ellas fue el hecho de que Mar铆a 鈥 para cumplir la profec铆a de las novias en
v铆speras de bodas 鈥 diera su par de llora铆tas. Nada grave ah铆. Es m谩s, eso es hasta
normal.

Pero hubo momentos 鈥 de ello da fe este cronista 鈥 en que las cosas se parecieron
peligrosamente a una pel铆cula de Almod贸var.
Comencemos por la intensidad de la prima Maripili, quien puso su vasta
experiencia como wedding planner al servicio de sus queridos primos Juan y
Sandra, padres de la novia.
Entre que Maripili es, ciertamente, una mariscala de campo de las de antes, y que
la boda de Mar铆a no era para ella una boda cualquiera, y que, bueno, tampoco es
extra帽o que en la semana previa a una boda las emociones de los actores
principales se salgan de control鈥 ya puede el lector imaginarse algunos episodios.
Como no pod铆a ser de otra manera, por ejemplo, Maripili y su b煤squeda de la boda
perfecta lograron ponerle el ombligo como una tetera al pap谩 de la novia. Por
fortuna, en condiciones normales esos dos son unos primos querendones y el
cari帽o 鈥 casi siempre 鈥 puede m谩s.
El d铆a antes de la boda, otro ejemplo, Maripili se levant贸 鈥渃on los antepasados en
la cabeza鈥. Era esa su forma 鈥 tan intensa como solo ella sabe ser 鈥 de invocar a
los ausentes para que encontraran el camino de manifestarse en tan celebrada
ocasi贸n. Para que entienda el lector que no exagero, cuando vinimos a ver estaban
Maripili y el pap谩 de la novia 鈥 hueso duro de roer donde los hay 鈥 llorando
abrazados, con todo y jip铆os.
Ese mismo d铆a, y para a帽adir 鈥 como si hiciera falta 鈥 un toque adicional de
dramatismo, el ensayo de la ceremonia termin贸 en un correcorre, por un aguacero
espeso que m谩s de un americano calific贸 de tormenta tropical.
En verdad, no fue m谩s que un corto chaparr贸n costero, de esos que se van tan
r谩pido como llegaron. Pero considerando que la boda era al aire libre, seguramente
por m谩s de una cabeza pas贸 la pregunta. 驴Y si llueve?
Como quiera, no hab铆a marcha atr谩s. Al d铆a siguiente, s铆 o s铆, habr铆a boda.

***

El desfile nupcial comenz贸 puntualmente, justo antes de la puesta de sol y con las
notas de F眉r Elise 鈥 pieza favorita de los abuelos de la novia 鈥 a modo de serena
marcha nupcial. El desfile lo abrieron un peque帽o grupo de pajes, reto帽os de

familiares y amigos de los novios, incluyendo a la 鈥渇lower girl鈥. Sigui贸 el desfile
de las damas de honor, ataviadas con veraniegos vestidos con motivos florales en
tonos malva, escoltadas por los caballeros de honor, quienes iban enfundados en
elegantes trajes de lino crudo de color arena.
En el altar, el novio 鈥 tambi茅n de lino, si bien en un apropiado color hueso 鈥
esperaba sonriente a su prometida. Lo acompa帽aba su padre, quien tambi茅n ser铆a
el pastor oficiante de la ceremonia.
Finalmente, flanqueada por sus padres, entr贸 la novia, radiante en un vestido a
tono con su personalidad: elegante 鈥 si bien sencillo 鈥 ligeramente atrevido y
moderno, sin perder el aire cl谩sico. Tela lisa de color marfil, en fibras mixtas, de
corte ce帽ido y mangas 3/4, con escote barco en el frente, y en la espalda en V
pronunciada y bordeada de encaje espa帽ol. Completaban el atuendo un fino
tocado de florecillas, que sosten铆a un largo velo en tul; y el ramo, de tama帽o
discreto y en rosas de t茅.
La ceremonia fue biling眉e 鈥 traducida h谩bilmente por el t铆o de la novia 鈥 y
transcurri贸 en un ambiente distendido y alegre. Y en el momento justo del ocaso,
con una paleta de rojos y naranjas de fondo, y con el aplauso emocionado de los
presentes, fue proclamada y bendecida la uni贸n de Mar铆a y Toby.

***

Como toda novia que se respeta, Mar铆a se hizo esperar un poco.
Mientras comenzaba la ceremonia, se gener贸 un peque帽o jolgorio entre los
familiares y amigos de los novios, especialmente 鈥 en este caso 鈥 entre los de
Mar铆a, pues los de Toby ya ten铆an varios d铆as en el lugar.
Como suele suceder en estos eventos familiares, aquello fue un reencuentro entre
t铆os, sobrinos y primos, con especial atenci贸n para los m谩s j贸venes, todos muy
crecidos y con ropa y talante de gente grande. Sin dudas, la frase m谩s pronunciada
en esa espera vespertina fue la siguiente, en ambas versiones de g茅nero:
鈥溌uchacho, t煤 s铆 鈥榯谩 grande!鈥, ante la cual todos los aludidos sonre铆an con
orgullo.
Correcci贸n. Todos, menos la hija menor de quien escribe estas l铆neas, quien a sus
nueve a帽os para diez expres贸 en voz alta, para que todos la oyeran, su

inconformidad con el tama帽o que tiene, pues cada vez que un adulto la abraza tiene
que olerle los sobacos. Toma nota, Almod贸var.
En esas est谩bamos, cuando, por fin, comenz贸 el desfile.
Un momento muy emocionante. Se nos casa Mar铆a, caramba.
En la ceremonia culminar铆an toda la ilusi贸n y todo el esfuerzo de muchas personas.
Los novios, desde luego. Pero tambi茅n los padres de ambos y sus familiares m谩s
cercanos.
Y 鈥 cuidadito si se me olvida 鈥 de Maripili.
Ah铆 est谩bamos. Los amigos y familiares cercanos, atestiguando desde nuestras
sillas la uni贸n de Mar铆a y Toby.
En cualquier caso, vale aclarar, en esas sillas est谩bamos los amigos y familiares
que somos de carne y hueso.
Porque los otros, los que ya no tienen cuerpo, y de tanto ser invocados y
recordados, tambi茅n hallaron la manera de estar presentes.
Este cronista declara que los ancestros de Mar铆a y Toby, vestidos de aves
tropicales diversas, ocuparon las palmeras y los almendros que rodeaban la
explanada en la que se casaban los novios.
Del lado izquierdo, repartidos entre las hojas picudas de una palmera, estaban los
abuelos, bisabuelos y algunas t铆as de Mar铆a, disfrazados de ciguas palmeras,
t贸rtolas, y una que otra gaviota. Cotilleaban ruidosamente 鈥 tanto que su piar se
confund铆a con la voz del oficiante y su traductor 鈥 y se pon铆an al d铆a con las
novedades de la tribu.
鈥 Pero Juan est谩 igualito a su abuelo, mira 鈥 salt贸 una abuela. 鈥 No, no, no 鈥
corrigi贸 la mam谩. 鈥 隆Es igualito a su pai que se ha puesto! 驴Viste, Sim贸n? 鈥
a帽adi贸 impresionada. 鈥 Y, mira, Mart铆n Sarataco dizque con hijas grandes ya, y
qu茅 bellas que son 鈥 dijo una t铆a abuela, orgullosa. Y desde las palmeras y
almendros, disimuladas como trinar de aves, llovieron bendiciones.
Del lado derecho, los 谩rboles tambi茅n se llenaron de aves. Seguramente, eran los
ancestros del novio americano, que tambi茅n parloteaban alegremente acerca de lo

que acontec铆a sobre el farall贸n. Pero esos hablaban en ingl茅s 鈥 algunos, los m谩s
antiguos, hasta en holand茅s 鈥 y no puede este cronista intentar traducirlos. Pero
queda constancia de que desde ese lado tambi茅n llovieron bendiciones.
Y, cuando, finalmente el pastor declar贸 a los novios como marido y mujer, la bulla
en las palmeras y en los almendros a ambos lados de la explanada, se acentu贸.
Y todos los presentes 鈥 los de cuerpo humano y los de cuerpo de ave 鈥 aplaudimos
y gritamos: 隆Que vivan los novios!!
***

Una vez concluida la ceremonia, los invitados pasaron a la recepci贸n, que tuvo
lugar en el club de playa contiguo al lugar de la ceremonia. All铆, refrescados por
el suave terral nocturno, departieron con los novios, brindaron con ellos y, a la
prima noche, degustaron el exquisito banquete nupcial.

***
Despu茅s de la ceremonia, vino el fiest贸n.
Se comi贸, se bebi贸 y se bail贸. Mucho.
Hasta un par de lechuzas playeras bailaron sobre las olas que lam铆an sin ruido el
acantilado.
Y despu茅s de muchas horas, y como era verano (y comer, beber y bailar da calor) y
鈥 sobre todo 鈥 porque se pod铆a; se jondearon todos a la piscina, que para algo
estaba ah铆.
As铆 termin贸 la fiesta.
Y as铆 comenz贸 la vida de los nuevos esposos, Mar铆a y Toby.

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