Inicio Los libros no muerden Riña de gatos

Riña de gatos

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“Mire, Padre, la gente no quema iglesias y conventos sin ton ni son. Nunca han quemado una taberna, un hospital ni una plaza de toros. Si en toda España el pueblo elige quemar iglesias, con lo cuestan de prender, por algo será”.

Corren los primeros meses del año de 1936, poco antes del estallido de la Guerra Civil Española, y llega a la ciudad de Madrid, un inglés de nombre Anthony Whitelands contratado a través de un intermediario por un aristócrata, el Duque de la Igualada, con la finalidad de tasar unos cuadros de su colección particular, a los fines de venderlos en el extranjero previendo tener algo de liquidez para escapar del país, vista la situación política reinante.- El británico conoce la familia del duque, en particular a su hija Paquita, a un sugestivo Marqués de Estella y, sin saberse vigilado por la policía, cuando venga a darse cuenta, no solamente “conocerá” la Dirección General de Seguridad y se verá envuelto en una complicada madeja.

Eduardo Mendoza (Barcelona 1943), escritor y novelista español, es Licenciado en Derecho.- En 1975 publica su primera novela “La verdad sobre el caso Savolta”, al que le siguen, entre otros, “El misterio de la cripta embrujada”, “La ciudad de los prodigios”, “El laberinto de las aceitunas”, “La aventura del tocador de señoras”, “El enredo de la bolsa o la vida” y el que nos ocupa, que le hizo merecedor del Premio Planeta en el 2010.

Personalmente no había tenido la oportunidad de leer nada del autor y me topé con la agradable sorpresa de una trama que me enganchó, pasado el primer capítulo del libro. Sumamente divertido, el autor mezcla arte, historia y política a través de unos personajes maravillosos, el clásico cura aprovechado y retrógrada al límite, un Oficial de Policía y un ayudante de este que se las traen, un recepcionista de hotel que me hizo reír a mandíbula batiente y un Higinio Zamora Zamorano (que me hizo recordar en más de una ocasión a los libros de Carlos Ruíz Zafón) entre otros, amén de que introduce en la trama a personajews reales, con gran maestría y sin que luzca forzado o rebuscado, de modo que no resulta chocante que el Marqués de Estella resulte ser José Antonio Primo de Rivera ni que formen parte de la novela Manuel Azaña Díaz, los Generales Mola y Queipo de Llano y el mismísimo Francisco Franco, entre otros.

En conclusión, es una excelente obra para pasar un rato de lectura maravilloso, lleno de entretenimiento y sentido del humor y en lo que a mí respecta, planeo enseguida obtener algunas obras del mismo autor, esperando conseguir con sus otros libros el mismo “click” que con este.- Que lo disfruten y hasta la próxima!!!

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