En este tiempo que en la Ciudad Corazón, hablamos de desarrollo urbanístico de crecimiento vertical, lujosas torres de apartamentos, hoteles y grandes plazas comerciales, nos estamos olvidando de construir también un hábitat amigable con el medio ambiente, para seres humanos y para los seres vivos de forma más general.
Hacemos un llamado de atención al amigo Alcalde Ulises Rodriguez ya que, desde la alcaldía se debería iniciar un plan bien planificado de arborización y reforestación en calles y avenidas de la ciudad, priorizando especies nativas, endémicas y amenazadas con su extinción.
Y que la alcaldía involucre empresas y empresarios, representantes de la sociedad civil, técnicos del Jardín Botánico de Santiago y de la Sociedad Ecológica del Cibao.
¿Por qué es importante el compromiso de renaturalizar nuestra ciudad ?
Serán servicios ecosistémicos que los arboles entregarán a los habitantes de esta ciudad en unos años como son: se regula el ciclo del agua ya tendríamos más lluvia, reducción del ruido, mejora la calidad del aire, ya que estos absorben gases tóxicos y por supuesto sirve como hábitat y fuente de alimentos para todo ser vivo.
Y esto no es nuevo ha sido probado en otras ciudades de Latinoamérica, caso de Medellín, como parte de su estrategia de resurgimiento luego de sus oscuros años 80s y 90s,la ciudad con voluntad oficial y ciudadana decidió plantar 800 mil árboles de diversas especies a todo lo largo de la ciudad, sobre todo en los llamados corredores verdes y a lo largo de importantes avenidas y calles.
El resultado a más de 10 años de haber iniciado este proyecto es que la temperatura promedio de la ciudad se ha reducido en dos grados, algo envidiable en épocas de cambio climático, además de ayudar a embellecer la ciudad.
Solo les invito a visitar tres grandes pulmones que tenemos en Santiago, como son el Campus de la PUCMM, el Jardín Botánico y el Parque Central, y experimentaran la experiencia de que en esos lugares la temperatura es menor que en el resto de la ciudad.
Esperamos se retome la arborización de la avenida Las Carreras que fue iniciada en el periodo del alcalde Gilberto Serulle, luego de concluido el Monorriel, que aunque fue una acción criticada en su momento ya que eran árboles que sus raíces podrían dañar el asfalto y las aceras y contenes de igual forma tenemos lugares como el remodelado entorno del río Gurabo, hasta Gurabito, la avenida 27 de febrero, la zona de la cañada del Embrujo y exigir a las empresas constructoras las zonas verdes y respetar esas zonas con cinturones verdes.
Solo invitamos a que la alcaldía junto a expertos definan especies que contribuyan a arborizar y reforestar áreas que puedan ser las indicadas para esos fines. Solo hay que iniciar que el que siembra algún día cosecha, en este caso una ciudad mucho más vivible para todos.