Inicio Tiempo Fuera Caminante y Sembrador

Caminante y Sembrador

0
6
566

Hay quien nace con el prop贸sito de dejar su esquina del mundo mucho mejor que como la encontr贸. Quienes llegan a este mundo bajo este signo suelen ser personas especiales y, como tales, est谩n lejos de ser mayor铆a.

 

M谩s bien, se trata de seres excepcionales, que son capaces, con el poder de su humanidad, de compensar la vocaci贸n para el desmadre que tenemos la mayor parte de los individuos de nuestra especie.

 

Mart铆, con esa mente y esa pluma tan di谩fanas, lo expres贸 de manera inmejorable: cuando hay muchos hombres sin decoro, hay siempre otros que tienen en s铆 el decoro de muchos hombres.

 

Esos, los del decoro, los que con sus pasos nos muestran el camino; los que llevan el estandarte de la dignidad y la decencia bien arriba, bien alto, para que alcancemos a verlo a煤n en medio del caos y no perdamos el rumbo; esos, son los h茅roes.

 

Y si encima lo hacen sin ruido ni estridencias, sin 铆nfulas ni protagonismos, con discreci贸n y naturalidad, pues a煤n m谩s grandes ser谩n.

 

Seguramente, el amigo lector sabe a qu茅 y a qui茅nes me refiero. Porque si es cierto que estos portentos humanos no son mayor铆a, por fortuna 鈥 o por el buen amor de Dios 鈥 tambi茅n es verdad que son lo bastante numerosos como para que a cada familia extendida le toque un par.

 

No tienen que salir en los peri贸dicos, ni recibir reconocimientos p煤blicos, pero los conocemos los que tenemos que conocerlos.

 

Son los pilares, las columnas sobre las que descansa todo. El presente y, con seguridad, el futuro. La cosecha de hoy, el legado de ma帽ana.

 

***

 

Por decisi贸n y naturaleza, Paul Paiewonsky 鈥 Pol贸n para familiares y amigos 鈥 fue uno de ellos, uno de los del decoro.

 

Para m铆 fue, siempre y sencillamente, T铆o Paul.聽聽 Un t铆o del cari帽o que surgi贸 entre mis padres y la pareja que conformaban T铆o Paul y T铆a Noni, seguramente a partir del trabajo compartido en el Movimiento de Cursillos de Cristiandad, a principios de los a帽os setenta. En la segunda parte de esa d茅cada, nuestras familias se convirtieron adem谩s en vecinas, lo que hizo que los lazos se estrecharan a煤n m谩s.

 

Esta cercan铆a abon贸 mi amistad especial con mi tocayo Paulo, el segundo hijo de T铆o Paul y T铆a Noni. Fuimos compa帽eros de colegio, de estudios 鈥 que no es exactamente lo mismo 鈥 de juegos y de andanzas. Adem谩s, mi pap谩 y T铆o Paul se convirtieron en compadres por partida doble, apadrinando cada uno un hijo del otro.

 

Como es natural, esos cientos de horas de convivencia en cada casa 鈥 y en cada pedazo de calle contiguo a cada casa 鈥 sirvieron para conocernos a fondo. As铆 tuve el privilegio, del cual estar茅 siempre agradecido, de palpar la humanidad en estado puro de T铆o Paul.

 

Y as铆, me siento en el deber 鈥 que no en el derecho 鈥 de atreverme a dedicarle estas l铆neas. Privilegio a煤n mayor.

 

***

 

Un abuelo lituano y otro irland茅s. Su pap谩 con ra铆ces fuertes en Saman谩, su mam谩 puertoplate帽a de pura cepa. Nacido en Santiago. Criado en Puerto Plata. En su primera juventud, buen jugador de b茅isbol amateur en La Normal y en la liga inter-barrial de la Novia del Atl谩ntico.

 

Tal diversidad 鈥 de origen y de espacios 鈥 seguramente enriqueci贸 la mente y el esp铆ritu de T铆o Paul. Nunca sabremos a ciencia cierta, sin embargo, c贸mo influy贸 esta variedad en su car谩cter.

 

Lo que s铆 parece estar claro es que desde muy temprano T铆o Paul desarroll贸 un amor al trabajo que, en una medida importante, defini贸 su vida.

 

Todo el que conoci贸 a T铆o Paul lo sabe y lo dice. Fue un trabajador infatigable, desde que termin贸 la Escuela Normal, en el verano de 1951, hasta 鈥 literalmente 鈥 el fin de sus d铆as.

 

Amaba al campo casi tanto como amaba el trabajo. Y como buen amante del campo, era un madrugador impenitente.

 

Era, adem谩s, pr谩ctico y frugal, pues cre铆a fielmente en el ahorro como fuente de toda riqueza.

 

Pero sobre todas las cosas, T铆o Paul amaba a su familia. Por ella y para ella ten铆an sentido todos sus esfuerzos. Eso tambi茅n lo sabe y lo dice todo el que lo conoci贸.

 

Familia, trabajo y campo. Los amores de T铆o Paul. Y me atrevo a decir que en ese orden.

 

***

 

鈥 Cuando hicieron a mi compadre, rompieron el molde 鈥 sol铆a decir mi pap谩, refiri茅ndose a T铆o Paul. Supongo que quer铆a decir que el car谩cter de T铆o Paul ten铆a una mezcla de rasgos peculiares 鈥 y, pudiera pensarse, mutuamente excluyentes 鈥 que acentuaba su singularidad.

 

Por un lado, T铆o Paul era due帽o de una paciencia asombrosa. Y cuando digo asombrosa, no exagero. Es uno de los atributos de su persona que m谩s recuerdo. Su ritmo era siempre pausado y apacible, por lo que siempre parec铆a tener tiempo para los detalles amables con todas las personas a su alrededor. La paciencia le serv铆a tambi茅n a T铆o Paul para mantenerse ecu谩nime, en sus estribos y en sus cabales frente a cualquier situaci贸n.

 

Y, claro, esa flema 鈥 de tan singular 鈥 tambi茅n daba para muchos episodios jocosos que pasaban a engrosar su inacabable anecdotario personal.

 

Pero lo que me parece m谩s interesante de la personalidad de T铆o Paul es que combinaba esa paciencia infinita con una pulsi贸n hiperactiva que lo llevaba a estar en movimiento permanente. Siempre con algo que hacer, siempre con un lugar ad贸nde ir.

 

Esta paradoja aparente en su car谩cter 鈥 paciencia y apremio 鈥 result贸 ser bendita, pues lo llev贸 lejos, muy lejos. Y si combinas esas propiedades con un coraz贸n generoso, ah铆 te vas acercando a la f贸rmula de un ser humano irrepetible.

 

***

 

La paciencia del agricultor en armon铆a con el apremio del caminante. 驴Se puede ser m谩s original de ah铆?

 

Esta mezcla le funcionaba de perlas a T铆o Paul en el trabajo que hizo por m谩s de sesenta a帽os. D铆a tras d铆a, con la constancia de la gota que en la cueva acaba juntando el techo con el suelo, T铆o Paul sal铆a a recorrer los campos del norte del pa铆s a recolectar los frutos para el negocio familiar de exportaci贸n.

 

De La Isabela a Y谩sica, de Tenares a El Factor, paraje donde hubiera caf茅, cacao, coco, miel o cera para comprar o apalabrar, paraje que era visitado asiduamente por T铆o Paul.

 

Y como compras y tratos se cierran charlando sobre un caf茅, al ritmo tranquilo y sin apuros del campo, ah铆 estaba Pol贸n Paiewonsky como pez en el agua. Dialogar sin prisas, construir confianza y honrarla. Nada menos que su especialidad.

 

Y con los frutos del campo, en esos periplos tambi茅n recolectaba innumerables chistes y an茅cdotas con los que luego sazonaba sus tertulias. Muy a menudo, a pesar de las d茅cadas que han pasado, me sorprendo repitiendo muchos de sus cuentos, tratando de imitar la calidad casi literaria de sus narraciones. Con su legendaria paciencia, T铆o Paul nos dibujaba el episodio de turno describiendo a conciencia el entorno, el contexto, los colores, las texturas y hasta los sabores.

 

Y al final, siempre la risa.

 

***

 

Inagotable. Esa era otra palabra que usaba mi pap谩 para describir a su compadre. Paul es inagotable, repet铆a, admirado.

 

Porque nunca par贸 de caminar. En el trabajo y en el campo. Y, en sentido m谩s literal, en la acera.

 

Y nunca dej贸 de sembrar. En su querido Movimiento de Cursillos de Cristiandad. Y en su finca de Las Terrenas, donde plant贸 miles de 谩rboles, para que siguieran dando frutos que s贸lo ver铆an sus nietos.

 

Y, m谩s que en todos los sitios, sembr贸 en su familia. M谩s de seis d茅cadas de matrimonio, cuatro hijos a los que dedic贸 lo mejor de su paciencia, su iniciativa y su generosidad.

 

Se le dio todo a T铆o Paul. El buen caminante. El buen sembrador.

Cargue Art铆culos M谩s Relacionados
  • Retrato de familia

    Aparecieron durante uno de esos rituales de limpieza rayanos en lo esot茅rico que realiza m…
  • Que no se muera Rebeca

    Por dentro, la careta ol铆a a cart贸n y a pegamento. No era el mejor olor del mundo, pero er…
  • Postales navide帽as

    Sentado en el asiento trasero del carro, con los piecitos al aire, Diego estiraba el cuell…
Cargue M谩s Por Paulo Herrera Maluf
  • Retrato de familia

    Aparecieron durante uno de esos rituales de limpieza rayanos en lo esot茅rico que realiza m…
  • Que no se muera Rebeca

    Por dentro, la careta ol铆a a cart贸n y a pegamento. No era el mejor olor del mundo, pero er…
  • Postales navide帽as

    Sentado en el asiento trasero del carro, con los piecitos al aire, Diego estiraba el cuell…
Cargue M谩s En Tiempo Fuera

Deja un comentario

Tambi茅n Leer

ASECENSA celebra III Asamblea Ordinaria Anual

La Asociaci贸n de Empresas del Centro de Santiago ASECENSA, celebr贸聽en el sal贸n Monse帽or Ro…